miércoles, 30 de mayo de 2012

Pizpireta

La definición de pizpireta es:  adjetivo [mujer] viva, aguda y coqueta.  Esta palabrita me quedó rondando en la cabeza después de conversar con una amiga que me decía que ella no era pizpireta sin embargo sus otras 2 hermanas sí.  "Viven en el salón de belleza, con su blower al día y las uñas de pies y manos impecables...yo soy feliz sin ese estrés".

A mí tampoco me gusta ir al salón de belleza y ser esclava del blower.  Me encantan los perfumes y prefiero mil veces gastar en cremas, lociones y perfumes que darle el dinero a alguien que me maltrata en una silla durante una hora para hacerme bella y luego esconderme de la lluvia, evitar la brisa, dormir como momia con el cabello entubado y preocuparme si se puso frizz...uff!!!  Algunas me deben estar maldiciendo pero yo no soy pizpireta tampoco si se refieren a esa relación mujer-salón de belleza.

Chicas, es mejor ser lindas por dentro.  Hay montones de bellezas que apenas abren la boca parecen un saco de papas roto y peor son las bellas estudiadas que se les queda el estudio únicamente en el diploma colgado de la pared porque son groseras y altaneras porque les es "permitido" darse aires de diva.  Los corazones humildes y sencillos son únicos e irrepetibles.


"La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma".

George Sand

jueves, 24 de mayo de 2012

Edad ¿un problema o una bendición?

Cuando se es pequeño, uno ansía ser grande.  Vestir como mamá, usar su maquillaje, sus bolsos, arrastrar los collares en tacones que parecen lanchas para nuestros pequeños pies.

A medida que vamos creciendo, nos vamos preocupando por como nos vemos pero mucho más por cómo nos ven y así empieza la eterna lucha por la juventud.  Que si la crema, la faja, la ropa, el coqueteo, el cabello, la peluquería, las combinaciones y los accesorios.  Luego nos enamoramos y nuestra preocupación por nosotras disminuye para darle paso a nuestros hijos y "sus cosas".

Unas más que otras suelen equilibrar el asunto dándose un chance de vez en cuando para escaparse a la peluquería por ejemplo y mimarse.  Pues vamos, estamos hablando de una mujer normal que es ama de casa y profesional a la vez porque la que tiene dinero no tiene tanto stress como las otras mortales.  Ahora es más difícil la competencia con tanta mujer artificial (entiéndase silicona, postizos, cirugías y demás) pero por suerte, todavía hay hombres que buscan la belleza, en donde la deben buscar...en el corazón y no en el exterior pero eso no implica que debamos echarnos al olvido nomás porque no alcanza el dinero.  La higiene y el cuidado no va reñido con la condición social, pero por Dios, hay mujeres que se divorcian del espejo después de cierta edad.  

No sé si es que sólo se ven para cepillarse los dientes y punto pero te topas con cada esperpento que sería para darle un trofeo al hombre que se mantiene fiel a la causa en tales circunstancias.  A veces en la mañana voy en el auto observando a mi alrededor y hay unas doñitas con un licra mostrando las delicias de la comida en los excesos de sus protuberancias, y vuelvo a interrogarme...¿será que no se ven en el espejo?  Típicamente en nuestro país el otro horror es ver como salen a las calles con la tubería en la cabeza, es decir con los rollos.  ¡Ahhhh!!!   NOOOOOOOOO... Eso no, por Dios.

Yo sólo quiero llegar a vieja con un carácter sosegado, cuidando mis canitas y mi poco cabello, con un olor agradable a perfume suave y que le inspire a los nietos acercarse y no huirme como si fuera la Bruja del 71.

Veremos de aquí en adelante lo que me toque por vivir.  Mientras tanto sigo pensando que la edad no es un problema...es una bendición.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Mucha Dama

Como mujeres nos encanta que nos traten bien, que sean amables con nosotras y que todavía encontremos hombres que sean verdaderos galanes, no por belleza sino por cortesía.

He oído a muchos varones quejarse de que las mujeres de ahora no les gusta que las traten bien, que si son corteses lo confunden con otra cosa y saben qué... en muchos casos tienen razón.  Por ejemplo, en los autobuses, ven a la mujer (joven, vieja, guapa, fea...como sea) y le ceden el puesto, y ¿qué hacen? se sientan y ni siquiera lo voltean a mirar para darle las gracias, como si fuera una obligación cederles el puesto.  No piensen que estoy apoyando la conducta de algunos hombres que se hacen los desentendidos y no dan el puesto pero por culpa de otras malagradecidas pagamos los platos rotos.

Independientemente de lo que hagan estas desagradecidas, pienso que los hombres siempre deben ser caballeros.  El agradecimiento es una recompensa que a todos nos agrada y más (poniéndonos en lugar de los caballeros) quien no recibiría con agrado una sonrisa agradecida por el puesto que te cedieron, o no???

En lo personal, si me ceden el puesto, les doy las gracias y si llevan alguna bolsa o alguna cosa entre sus manos me ofrezco a cargarlo.  Si estoy sentada y veo a alguna mujer embarazada y nadie se levanta, pues, me levanto yo...al fin y al cabo, si no hay caballero, les digo..."Caballero no hay pero aquí hay mucha Dama".  (Siempre saldrá algún atorrante que te diga que lo que no hay es puesto pero modales son modales y no importa quien te vea o que te digan, lo importante es sentirse bien con uno mismo y de paso contribuir a que el mundo sea mejor.)


martes, 22 de mayo de 2012

Fantasías de adolescencia

Cuando se es joven, todo se ve exageradamente más grave de lo que realmente es.  Tal vez por la inexperiencia o por el afán de querer más y  más rápido.  

Hay ocasiones en que me pongo a repasar los hechos de mi vida y pienso en la cantidad de errores que cometí pero sin lamentarlo porque en realidad fue mucho lo que aprendí.  De que me dolieron los tropezones, no hay duda, pero la experiencia es algo de mucho valor.  Ahora soy madre y me corresponde ver los pininos de mi hijo adolescente en cuestiones del corazón.  En ocasiones, su intensidad de amor ciego hacia la chica y luego la profunda decepción de esperar más de lo que recibe (cosa común cuando se tienen muchas expectativas).


Estoy segura que esta no es la relación definitiva.  Estamos hablando de un noviazgo de chicos de apenas 15 años y todos sabemos que si nos vamos a las estadísticas sería menos de 1% los que llegan a ser pareja después y menos de la mitad de este 1% permanecen juntos for ever and ever como en los cuentos.  Ni siquiera uno ya de adulto tiene esa garantía con la rapidez con la que se mueve el mundo.

Darle consejos es lo único que me queda pero siendo la madre a veces soy ignorada porque entro en la etiqueta de:  antique, tú no sabes, no me entiendes, no me escuchas, etc etc etc.  Me imagino que son muchas más las mamás que están viviendo esta situación.  Ahora bien, pienso a futuro cuando mi bebé (porque todavía es mi bebé de 3 años) pase por lo mismo, espero tenerle más respuestas.

Volviendo a cosas más divertidas, una amiga publicó en su facebook un comentario que se me hizo divertido.  Decía que uno recuerda más el primer beso, que la primera vez que tiene sexo y la verdad, yo creo que sí.

Yo tenía 19 años... Sí sé que parece mucha edad para el primer beso, pero a mí no me dejaban salir ni al patio de la esquina pero era un muchacho muy simpático que vivía justo en el departamento debajo del mío.  Un día, o mejor dicho una noche, lo oí tocando guitarra eléctrica.  La tocaba muy bien y yo estaba en el balcón con una amiga y se nos ocurrió mandarle un mensajito colgado de un hilo diciendo:  Toca otra vez por favor, nos gusta tu música.  Él recogió el papelito, lo leyó y se asomó al balcón y nos vió.  Con una amplia sonrisa nos preguntó si podía subir a conocernos y nosotras nos echamos a reir y por supuesto que le dijimos que sí.  Era el chico más lindo que había visto en mi vida y para suerte mía, era a mí a la que miraba cuando subió a charlar.  Nos dijo su nombre y hablamos durante un rato.  Como el mundo es taaaaaaaannnnnn pequeñito, resultó que era hermano de una compañera de escuela..¿qué cosas no???   Bueno, de ahí comenzamos a vernos más a menudo y un día nos topamos en el elevador y sólo ibamos él y yo, cuando ocurrió lo más mágico que recuerdo, un beso que me hizo temblar de pies a cabeza.  POR DIOS!!!  ERA UN CHICO GUAPÍSIMO Y ME ESTABA BESANDO A MÍ.  

No se emocionen tanto que al fin y al cabo como cualquier relación juvenil, no duró tanto pero hasta el sol de hoy, no recuerdo un beso igual que ese.  Y eso que no era amor... pero me acuerdo y me sonrío de oreja a oreja.  No lo he visto en años pero definitivamente, fue mejor...mucho mejor que cualquier otra cosa.  Y hasta aquí lo dejo porque la sonrisa me volvió al rostro y ya debo parecer demente.


sábado, 19 de mayo de 2012

Cuando era niña...

Cuando era niña, me mandaron a leer en la escuela el Diario de Ana Frank.  Me encantó la lectura y me incentivo a tener mi propio diario y cree en mi fantasía a una amiga muy peculiar.  Su nombre era Estrella y decidí hacer este blog dirigido a ella y a todas las mujeres que tenemos algo que decir pero que muchas veces callamos en nuestra intimidad.