domingo, 7 de octubre de 2012

Bueno para mí...malo para ti.

Cuando hay cosas buenas, definitivamente hay que decirlo pero hay ocasiones en que las cosas "aparentemente" buenas, si están mal organizadas, pueden resultar en un caos.

¿Quien no está teniendo problemas actualmente con el alto costo de la vida?  Sería una utopía decir que todos estamos bien y que podemos ir tranquilamente al supermercado y nuestros ingresos alcanzan (y sobran).  Es por eso que la idea de una Jumbo Feria en el área de Vacamonte, sin duda es una bendición para muchos de los residentes de esta área, pero...y aquí hay un enorme PERO...la ubicación es un dolor de cabeza.  Para los que no conocen el área de Vacamonte, debo empezar a decirles que hay una entrada principal que viene desde la Autopista.  Esa entrada se une a una calle de solo 2 carriles (ida y vuelta) que viene desde la vía principal de la llamada "carretera vieja".  Ya tenemos un embudo al unir esas 2 vías y a eso le añadimos que a pocos metros se encuentra la Jumbo Feria y "Voilá", tenemos un enorme tranque.


Pareciera algo trivial pero cuando vives sábado tras sábado esos tranques durante todo el día después de una semana de tranques en la ciudad, ya no es tan trivial el asunto.  Ayer mientras observaba la televisión vi un cintillo de esos que usan las personas ahora para mandar mensajes de lo que sea y entre ellos había una persona implorando porque quitaran la feria de la entrada de Vacamonte.  He escuchado a choferes de buses decir que ellos los sábados no dan varias vueltas porque el tranque de la entrada no lo soportan y si ellos no trabajan...los residentes ¿cómo hacemos?.  

Los taxis piratas son una opción pero de todo hay en la Viña del Señor y encontramos los honestos (pocos por cierto), los lagartos que te quieren cobrar como si fueras a Costa del Este en vez de Vacamonte, los frescos que te dejan por ahí tirado y los delincuentes que gracias a Dios, todavía no me ha tocado vivir, pero los hay ladrones, violadores, etc. etc.

Y como dije al principio, para un gran numero de residentes es una bendición pero la opción de buscar un sitio que no sea tan perjudicial para los que transitan sería lo ideal.  Así lo bueno para mi, no sería malo para ti.

martes, 25 de septiembre de 2012

Sin celular...¡Oh por Dios!

Yo nunca he sido adicta al uso del celular, para empezar y lamento si hiero a alguien...odio el blackberry y sus soniditos...Ya sé que se pueden callar pero parece que los usuarios de este tipo de celular GOZA con estresar al resto de los mortales con sus ruiditos repetitivos y agudos.

Recuerdo que cuando mi celular decidió fallecer, le dije a mi esposo que buscaramos un modelo sencillo, de esos que sirve sólo para contestar, al fin y al cabo para eso son los celulares, para hablar, pero se empecinó en que debía tener uno tactil que se conectara a la red social, que pudiera ver mi correo y la emoción iba en aumento como si el celular fuera para él.  Como el que iba a pagarlo era él y no yo, dejé que lo comprara pero enseguida el aparato en cuestión me hizo sentir como verdadera cavernícola.  La tecnología tactil era demasiado sensible a mis dedos e iba adonde no quería.  No lograba poner los ajustes como yo quería y me volví un trauma con el celular.  Cuando al fin nos logramos llevar de maravilla...ZAS! un gracioso sin oficio, decidió robarme el celular del bolso.

Ahora volví a las mismas del principio.  No tengo celular, por lo tanto no puedo llamar ni recibir llamadas de nadie.  Fue como volver a ser adolescente / universitaria (honestamente los celulares cuando salieron solo era para gente adinerada y era como cargar un bloque en vez de un telefono).  Las personas ahora que saben que no tengo celular, me miran con lástima, ja ja ja, sí...con lástima, como si el aparato fuese pariente mío.  Tal vez sea una manera de reconciliarme con el silencio pero honestamente, no tener con quien conversar es como ser una isla.  Buscaré uno de esos celulares baratos que te lo devuelven si se te olvida en algún lado.  Son tan "gallos" que parecen venir en la caja de cereales.  Tal vez sea mejor, ¿no creen?  La vida es una sola y como venga hay que vivirla.  Bendiciones amig@s

lunes, 24 de septiembre de 2012

Profesional y Madre

Desde pequeñas se nos enseña a ser responsables, a asistir al colegio y cumplir con nuestros deberes.  Además nos van entrenando a ser amas de casas.  Debemos mantener nuestro cuarto limpio y poco a poco las obligaciones van en aumento.  Tal vez por estas exigencias nosotras mismas nos volvemos exigentes cuando nos toca ser madres.

Entre las decisiones que hay que tomar llega la de elegir una profesión acorde a nuestros gustos, habilidades y que además de todo nos guste.  Hasta aquí la cosa parece fácil pero cuando nos enamoramos y decidimos formar una familia, nos damos cuenta lo difícil que nos hace la vida el corazón y es que ese impertinente órgano musculoso empieza una batalla entre lo que deseamos y lo que tenemos.  Nos gusta trabajar...no somos unas vagas.  El problema es que cuando nacen los niños, desearíamos pasar con ello la mayor parte de nuestro tiempo.

Algunas veces tienes las facilidades de tu entorno social.  Si tienes algo de ayuda económica puedes conseguir un empleo que te permita pasar más tiempo con tus niños pero seamos realistas, en mi bello Panamá y con el tranque tan horroroso que tenemos que vivir todos los días, es más lo que no las pasamos sentados en medio del tráfico que con nuestros familiares.  Hasta hace poco me tocó ser una esclava de 8 a 5.  Si parece que 8 horas laborables y 1 de almuerzo no es tanto pero si a eso le añades que para llegar a las 8 a trabajar debes levantarte a las 4:00 a.m., organizar las cosas antes que se levanten los otros miembros de tu familia y además prepararles el desayuno para salir corriendo a las 5:30 de la madrugada y "chifear" el tranque de la mañana para poder llegar a tiempo para laborar, uf! ya de solo escribirlo me cansé.  Ahora el regreso era un trauma igual.  Salía con suerte a las 5:00 en punto.  Como era hora "pico" (alto tráfico) me tomaba casi una hora llegar a la terminal, luego hacía una fila como si fuera a concierto, con la única diferencia que el premio era ver llegar el autobús con un gordo, o viejo, o amargado chofer...(ustedes elijen la que prefieran).  Subir al bus era un placer celestial luego de estar casi 45 minutos en fila y solo debías hacerte la idea que estabas en un sauna para que la terapia de desestres mental funcione.  Algunas veces sin tranque llegaba a casa entre 7 a 7:30 p.m. pero las últimas semanas llegué a mi casa alrededor de las 8:30 de la noche.

Toda esta odisea no me hizo más que ver lo tristeeeeee que era mi vida porque obviamente el cansancio, el deseo de estar con mi familia y lo estresante de mi trabajo me hizo decidir por más tiempo de calidad con mis hijos.  Esto significó menos trabajo y también menos ingreso pero saben que...SOY FELIZ.  Algunos tal vez no entenderán el punto pero lo importante es que cuando uno mira hacia atrás y haces un recuento del tiempo y las cosas que pasaste con tus hijos, te das cuenta de que valió la pena.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Por nuestros hijos...la vida.

Hace tan solo 2 días conversaba con una amiga al respecto de la locura que fue el quinceaños de su hija.  Resulta que la madre en cuestión aunque está casada, es como divorciada virtual ya que el esposo trabaja en otra parte del país y se ven cada 6 semanas.  Mientras tanto a ella le toca llevar el peso de su hogar y las decisiones prácticamente sola.

Me cuenta que un principio, no consideraba hacer un quinceaños, sin embargo por la ayuda externa de tías, abuelas, amigas y demás que no hacen más que complicarle la vida a cualquiera, convencieron a la chica que era importante celebrar los 15 años, en lugar de un viaje como era el plan inicial.  Tocó entonces correr para planificar el quinceaños, primero el tema, en este caso fue típico, luego la decoración y a corretear lugar y convertirse también en coordinadora de banquetes para satisfacer a los invitados con el menú correcto. 

Es increíble todo lo que a detalle me contó mi amiga y pensé que tan sólo me faltan 11 años (sí, porque 11 años no es mucho tiempo...NO ES NADA!!!, imagínense si para Gardel, 20 años no es nada, ahora para mí 11 años).  Ahorita estoy enredada con un simple canta´o de cumpleaños para celebrarle los 4 añitos a mi hija, no quiero ni pensar cuando llegue el momento crucial de los quinceaños.  Ya me veo halandome las greñas, histérica porque la coordinación no va a la par de mis ideas o porque simplemente no consigo lo que planee.  ¿Tonterías de mujeres?  Nooooo... esto es fundamental para el resto de nuestra existencia.  Una chica vive su quinceaños y aunque diga que no quiere nada...(esto no es cierto, siempre lo quieren pero algunas tienen misericordia de sus padres), es algo con lo que toda chica sueña.

Mientras llegue el momento, seguiré con mi enredo de los 4 añitos en donde solo tengo que ver el dulce, la piñata, las invitaciones, las canastitas, la comida, la música y que nadie se aburra.  ¿Qué más puedo desear? 

lunes, 4 de junio de 2012

Cumpleaños Feliz

Como todos los años, cuando se acerca la fecha de mi cumpleaños, me empiezo a repetir a mi misma una mentira que ni yo me creo...me voy a hacer la dura y no voy a hablar de eso.  Jamás he podido hacerlo.  Es inevitable el cosquilleo por mencionar el día, pues simplemente los cumpleaños siempre me han emocionado.  Inclusive cuando estaba en la escuela y me hicieron algo bien desagradable que me lastimó por años.  Claro...ellas nunca lo supieron pero me dolió.  El cuento es que ese día de cumpleaños, una de mis mejores amigas me ignoró durante todo el día.  Las otras me felicitaban, abrazaban, besaban o saludaban y ella, ni se daba por enterada...¿cómo no podía darse cuenta???  Si se suponía que yo era una de sus mejores amigas.

A la hora de la salida ya me sentía lo suficientemente miserable para irme a mi casa con una nube gris encima.  Al día siguiente me felicitó y me dijo que ella había apostado con otra que podía pasar el día completo sin felicitarme....MISERABLE.  Era mi amiga así que la perdoné pero la sensación de frustración que viví ese día lo recuerdo tan vívidamente como si fuera ayer.


Después de ese incidente, la verdad tuve muchos cumpleaños felices, pero otro trágico recuerdo fue ya siendo adulta en mi nuevo hogar.  Muy emocionada planee un cumpleaños, e invité a un par de amigos y amigas y algunos vecinos.  Para que mentirles diciéndoles que fue lo mejor.  Ufff...sólo llegaron mis vecinos y un sólo amigo con su esposa.  Nadie de los que yo realmente esperaban que fuera.  Lo planee como para quince personas y solo fueron 5.  Que se le va a hacer. 

Este fin de semana invitaron a mi pequeña a un cumpleaños y adivinen...pasó lo mismo:  los invitados no llegaban, sin embargo se sentía que habían preparado el evento con mucho amor.  Decidí que pese a no haber más que 3 gatos en la reunión, no me iba a retirar y que iba a compartir lo más posible.  

Lo importante no es la cantidad de gente, sino la calidad.  Un amigo verdadero te haría sentir que aunque no pueda estar contigo (por la razón que sea) te acompaña o piensa en tí.  Al fin y al cabo la primera persona que debe celebrar el cumpleaños es uno mismo.  A mi me siguen encantando los cumpleaños y seguiré así hasta que en el pastel no quepa ni una vela más.


Seguramente cuando cumpla los 50 años, querré bailar limbo a ver como los crujidos de mis huesos compiten con el volúmen de la música.  ¿Alguien se apunta a la fiesta?

miércoles, 30 de mayo de 2012

Pizpireta

La definición de pizpireta es:  adjetivo [mujer] viva, aguda y coqueta.  Esta palabrita me quedó rondando en la cabeza después de conversar con una amiga que me decía que ella no era pizpireta sin embargo sus otras 2 hermanas sí.  "Viven en el salón de belleza, con su blower al día y las uñas de pies y manos impecables...yo soy feliz sin ese estrés".

A mí tampoco me gusta ir al salón de belleza y ser esclava del blower.  Me encantan los perfumes y prefiero mil veces gastar en cremas, lociones y perfumes que darle el dinero a alguien que me maltrata en una silla durante una hora para hacerme bella y luego esconderme de la lluvia, evitar la brisa, dormir como momia con el cabello entubado y preocuparme si se puso frizz...uff!!!  Algunas me deben estar maldiciendo pero yo no soy pizpireta tampoco si se refieren a esa relación mujer-salón de belleza.

Chicas, es mejor ser lindas por dentro.  Hay montones de bellezas que apenas abren la boca parecen un saco de papas roto y peor son las bellas estudiadas que se les queda el estudio únicamente en el diploma colgado de la pared porque son groseras y altaneras porque les es "permitido" darse aires de diva.  Los corazones humildes y sencillos son únicos e irrepetibles.


"La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma".

George Sand

jueves, 24 de mayo de 2012

Edad ¿un problema o una bendición?

Cuando se es pequeño, uno ansía ser grande.  Vestir como mamá, usar su maquillaje, sus bolsos, arrastrar los collares en tacones que parecen lanchas para nuestros pequeños pies.

A medida que vamos creciendo, nos vamos preocupando por como nos vemos pero mucho más por cómo nos ven y así empieza la eterna lucha por la juventud.  Que si la crema, la faja, la ropa, el coqueteo, el cabello, la peluquería, las combinaciones y los accesorios.  Luego nos enamoramos y nuestra preocupación por nosotras disminuye para darle paso a nuestros hijos y "sus cosas".

Unas más que otras suelen equilibrar el asunto dándose un chance de vez en cuando para escaparse a la peluquería por ejemplo y mimarse.  Pues vamos, estamos hablando de una mujer normal que es ama de casa y profesional a la vez porque la que tiene dinero no tiene tanto stress como las otras mortales.  Ahora es más difícil la competencia con tanta mujer artificial (entiéndase silicona, postizos, cirugías y demás) pero por suerte, todavía hay hombres que buscan la belleza, en donde la deben buscar...en el corazón y no en el exterior pero eso no implica que debamos echarnos al olvido nomás porque no alcanza el dinero.  La higiene y el cuidado no va reñido con la condición social, pero por Dios, hay mujeres que se divorcian del espejo después de cierta edad.  

No sé si es que sólo se ven para cepillarse los dientes y punto pero te topas con cada esperpento que sería para darle un trofeo al hombre que se mantiene fiel a la causa en tales circunstancias.  A veces en la mañana voy en el auto observando a mi alrededor y hay unas doñitas con un licra mostrando las delicias de la comida en los excesos de sus protuberancias, y vuelvo a interrogarme...¿será que no se ven en el espejo?  Típicamente en nuestro país el otro horror es ver como salen a las calles con la tubería en la cabeza, es decir con los rollos.  ¡Ahhhh!!!   NOOOOOOOOO... Eso no, por Dios.

Yo sólo quiero llegar a vieja con un carácter sosegado, cuidando mis canitas y mi poco cabello, con un olor agradable a perfume suave y que le inspire a los nietos acercarse y no huirme como si fuera la Bruja del 71.

Veremos de aquí en adelante lo que me toque por vivir.  Mientras tanto sigo pensando que la edad no es un problema...es una bendición.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Mucha Dama

Como mujeres nos encanta que nos traten bien, que sean amables con nosotras y que todavía encontremos hombres que sean verdaderos galanes, no por belleza sino por cortesía.

He oído a muchos varones quejarse de que las mujeres de ahora no les gusta que las traten bien, que si son corteses lo confunden con otra cosa y saben qué... en muchos casos tienen razón.  Por ejemplo, en los autobuses, ven a la mujer (joven, vieja, guapa, fea...como sea) y le ceden el puesto, y ¿qué hacen? se sientan y ni siquiera lo voltean a mirar para darle las gracias, como si fuera una obligación cederles el puesto.  No piensen que estoy apoyando la conducta de algunos hombres que se hacen los desentendidos y no dan el puesto pero por culpa de otras malagradecidas pagamos los platos rotos.

Independientemente de lo que hagan estas desagradecidas, pienso que los hombres siempre deben ser caballeros.  El agradecimiento es una recompensa que a todos nos agrada y más (poniéndonos en lugar de los caballeros) quien no recibiría con agrado una sonrisa agradecida por el puesto que te cedieron, o no???

En lo personal, si me ceden el puesto, les doy las gracias y si llevan alguna bolsa o alguna cosa entre sus manos me ofrezco a cargarlo.  Si estoy sentada y veo a alguna mujer embarazada y nadie se levanta, pues, me levanto yo...al fin y al cabo, si no hay caballero, les digo..."Caballero no hay pero aquí hay mucha Dama".  (Siempre saldrá algún atorrante que te diga que lo que no hay es puesto pero modales son modales y no importa quien te vea o que te digan, lo importante es sentirse bien con uno mismo y de paso contribuir a que el mundo sea mejor.)


martes, 22 de mayo de 2012

Fantasías de adolescencia

Cuando se es joven, todo se ve exageradamente más grave de lo que realmente es.  Tal vez por la inexperiencia o por el afán de querer más y  más rápido.  

Hay ocasiones en que me pongo a repasar los hechos de mi vida y pienso en la cantidad de errores que cometí pero sin lamentarlo porque en realidad fue mucho lo que aprendí.  De que me dolieron los tropezones, no hay duda, pero la experiencia es algo de mucho valor.  Ahora soy madre y me corresponde ver los pininos de mi hijo adolescente en cuestiones del corazón.  En ocasiones, su intensidad de amor ciego hacia la chica y luego la profunda decepción de esperar más de lo que recibe (cosa común cuando se tienen muchas expectativas).


Estoy segura que esta no es la relación definitiva.  Estamos hablando de un noviazgo de chicos de apenas 15 años y todos sabemos que si nos vamos a las estadísticas sería menos de 1% los que llegan a ser pareja después y menos de la mitad de este 1% permanecen juntos for ever and ever como en los cuentos.  Ni siquiera uno ya de adulto tiene esa garantía con la rapidez con la que se mueve el mundo.

Darle consejos es lo único que me queda pero siendo la madre a veces soy ignorada porque entro en la etiqueta de:  antique, tú no sabes, no me entiendes, no me escuchas, etc etc etc.  Me imagino que son muchas más las mamás que están viviendo esta situación.  Ahora bien, pienso a futuro cuando mi bebé (porque todavía es mi bebé de 3 años) pase por lo mismo, espero tenerle más respuestas.

Volviendo a cosas más divertidas, una amiga publicó en su facebook un comentario que se me hizo divertido.  Decía que uno recuerda más el primer beso, que la primera vez que tiene sexo y la verdad, yo creo que sí.

Yo tenía 19 años... Sí sé que parece mucha edad para el primer beso, pero a mí no me dejaban salir ni al patio de la esquina pero era un muchacho muy simpático que vivía justo en el departamento debajo del mío.  Un día, o mejor dicho una noche, lo oí tocando guitarra eléctrica.  La tocaba muy bien y yo estaba en el balcón con una amiga y se nos ocurrió mandarle un mensajito colgado de un hilo diciendo:  Toca otra vez por favor, nos gusta tu música.  Él recogió el papelito, lo leyó y se asomó al balcón y nos vió.  Con una amplia sonrisa nos preguntó si podía subir a conocernos y nosotras nos echamos a reir y por supuesto que le dijimos que sí.  Era el chico más lindo que había visto en mi vida y para suerte mía, era a mí a la que miraba cuando subió a charlar.  Nos dijo su nombre y hablamos durante un rato.  Como el mundo es taaaaaaaannnnnn pequeñito, resultó que era hermano de una compañera de escuela..¿qué cosas no???   Bueno, de ahí comenzamos a vernos más a menudo y un día nos topamos en el elevador y sólo ibamos él y yo, cuando ocurrió lo más mágico que recuerdo, un beso que me hizo temblar de pies a cabeza.  POR DIOS!!!  ERA UN CHICO GUAPÍSIMO Y ME ESTABA BESANDO A MÍ.  

No se emocionen tanto que al fin y al cabo como cualquier relación juvenil, no duró tanto pero hasta el sol de hoy, no recuerdo un beso igual que ese.  Y eso que no era amor... pero me acuerdo y me sonrío de oreja a oreja.  No lo he visto en años pero definitivamente, fue mejor...mucho mejor que cualquier otra cosa.  Y hasta aquí lo dejo porque la sonrisa me volvió al rostro y ya debo parecer demente.


sábado, 19 de mayo de 2012

Cuando era niña...

Cuando era niña, me mandaron a leer en la escuela el Diario de Ana Frank.  Me encantó la lectura y me incentivo a tener mi propio diario y cree en mi fantasía a una amiga muy peculiar.  Su nombre era Estrella y decidí hacer este blog dirigido a ella y a todas las mujeres que tenemos algo que decir pero que muchas veces callamos en nuestra intimidad.