Como mujeres nos encanta que nos traten bien, que sean amables con nosotras y que todavía encontremos hombres que sean verdaderos galanes, no por belleza sino por cortesía.
He oído a muchos varones quejarse de que las mujeres de ahora no les gusta que las traten bien, que si son corteses lo confunden con otra cosa y saben qué... en muchos casos tienen razón. Por ejemplo, en los autobuses, ven a la mujer (joven, vieja, guapa, fea...como sea) y le ceden el puesto, y ¿qué hacen? se sientan y ni siquiera lo voltean a mirar para darle las gracias, como si fuera una obligación cederles el puesto. No piensen que estoy apoyando la conducta de algunos hombres que se hacen los desentendidos y no dan el puesto pero por culpa de otras malagradecidas pagamos los platos rotos.
Independientemente de lo que hagan estas desagradecidas, pienso que los hombres siempre deben ser caballeros. El agradecimiento es una recompensa que a todos nos agrada y más (poniéndonos en lugar de los caballeros) quien no recibiría con agrado una sonrisa agradecida por el puesto que te cedieron, o no???
En lo personal, si me ceden el puesto, les doy las gracias y si llevan alguna bolsa o alguna cosa entre sus manos me ofrezco a cargarlo. Si estoy sentada y veo a alguna mujer embarazada y nadie se levanta, pues, me levanto yo...al fin y al cabo, si no hay caballero, les digo..."Caballero no hay pero aquí hay mucha Dama". (Siempre saldrá algún atorrante que te diga que lo que no hay es puesto pero modales son modales y no importa quien te vea o que te digan, lo importante es sentirse bien con uno mismo y de paso contribuir a que el mundo sea mejor.)

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